jueves, 5 de septiembre de 2013

TE BUSQUÉ

 




Te busqué en el sueño del niño dormido,
en el mar que nació de la gota de agua.
Te busqué entre las dunas de un desierto sin tiempo.
Loco yo te busqué y no pude encontrarte.

Te busqué como el perro que perdió a su amo,
como el viejo que atrasa el reloj de una vida.
Te busqué para ver en la faz de tu instinto
aquel pozo de sal que endulzara mi culpa.

Quise hallarte en el beso de la boca sedienta,
en el bientre entregado a la miel de la carne.
Quise verte tomar del bufé de la dicha
ese trago templado que te brinda la suerte.

Y creí encontarte en las noches sin tedio,
en el fondo del vaso del borracho que olvida.
Creí verte colmar de lo bueno que espera
para ser enseñado en las aulas del alma.

Y es ahora que entiendo que no importan los mares
ni los viejos relojes, si no existe un presente
que, mojado en sus horas, saboree ese jugo
en tus labios sedientos o en la copa vacía
que, en la infiel madrugada, empapara tu nombre.

En el sueño del niño dormido te busqué.
En mi luz te busqué, y no supe encontrarte.


No hay comentarios:

Publicar un comentario