AGREDECIMIENTO PRIMERO.
A mis hermanos, cómplices y amigos, Jose y Javi.
Un cantautor sin bandera,
una ciudad sin afueras
-un cristiano sin jordán-.
Un hipy calvo y sin hierba,
un ferrari en la reserva,
una comida sin pan.
Un pueblecito sin motes,
una duquesa sin dote,
un Silvestre sin Piolín.
Un bufé libre sin tarta,
una caricia por carta.
Un precipicio sin fin.
Una cerbeza sin tapa,
Surper Ratón sin su capa,
un resfriado sin tos.
Una ventana sin rejas,
una consuegra sin quejas,
una beata sin dios.
Un maestro sin principios,
unas ruinas sin ripios,
un socialista sin flor.
Una prisión sin condena,
un “hasta siempre” sin pena,
una pasión sin sudor.
Una nochevieja sólo,
“La Taberna” sin Manolo,
un berdugo con piedad.
Un alcalde sin “pelotas”,
un socorrista con botas,
un anciano sin edad.
Un camellito sin tema,
un poeta sin poema,
unas cartas por mandar;
una enreita sin copas,
una modelo con ropa,
...una noche sin soñar.
Un fachitas sin dinero,
un porrito sin mechero,
un Sabina sin bombín.
Los valientes sin su miedo,
unos cuernos sin enredo.
Una puta sin carmín.
Un amigo sin amigos,
un bikini sin hombligo,
Boudelaire sin flor del mal.
Una orgía con tu jefa,
un Madrid-Barça en la UEFA,
un chocolate con sal.
Eso soy yo sin ustedes,
pescadores en las redes
de mi entera devoción,
José y Javier, hermanos
de este pobre que, no en vano,
os regala el corazón.
Que si la muerte le llama
y el Diablo le reclama
libertades y excesos,
pulid la poca herencia
que quedó de su inocencia,
sus palabras y sus besos.
Yo que he sido mal ejemplo,
y que al miraros contemplo
lo más grande que poseo,
me siento avergonzado
de no haber ni rozado
la gloria que os deseo.
Que en lo propio y en lo ajeno
encontreís sólo bueno,
no sepáis de dolor.
Almas puras, generosas,
gracias por tantas cosas.
Gracias por tanto amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario