martes, 11 de octubre de 2011

luces y sombras

¿Nos merece la pena desgastar los años con la injuria correosa de la espera?
y, ¿qué esperamos.... qué buscamos conseguir?.
Nada. Después de todo no queda nada.
Pero estudiando a fondo dicha frase, se advierte la respuesta que buscamos. Es su negación la que engendra la esperanza... sí, lo que esperamos: lo que buscamos conseguir.
Y si no lo ves, aparta el agua de la tierra y advertirás el surco. Elimina la negación de sus palabras y observarás que después de todo lo que nos queda es nada, la misma nada de la que todo tomó sentido, la misma nada en la que todo encontró 
su nombre, en la que todo se fue forjando, se fue gastando. 
Se fue muriendo.
Y si muerto todo no quedó nada volvemos a mentir negando lo evidente, pues nada es fuerte y grande cuando todo se cae vencido por las noches y los días, y cuando todo lo tenemos nada de nada nos falta. Por eso, la nada y el todo 
son la misma cosa.
la misma, si el tiempo, cansado de gastar lustros, no jugara 
a cada instante con nosotros.
Si te merece la pena desgastar años, y encontraste aquello 
que anhelabas conseguir,
olvidate de todo, pues nada importa.

1 comentario:

  1. Una reflexión que me planteé hace tiempo con otras palabras, pero con menos conocimiento. Grande tus palabras y grande tu reflexión. Leeré mas entradas ya que me ha encantado =)

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